En el corazón del fútbol ecuatoriano han resonado las palabras de Luis Alfonso Chango, presidente vitalicio del Mushuc Runa, quien no titubeó en calificar como “competencia desleal” la gestión reciente de la LigaPro en cuanto al control de sueldos y las sanciones reglamentarias.
Chango, conocido por la transparencia y cumplimiento financiero en su club, levantó la voz en una entrevista para MachDeportes (91.7 FM): “El reglamento era claro, si un club debía más de tres meses de sueldos, debía perder puntos. Sin embargo, equipos como Barcelona Sporting Club y Emelec, que arrastraban deudas significativas, no recibieron esa sanción”, sentenció el dirigente.
El principal del ‘Ponchito’ comparó la seriedad con la que Mushuc Runa liquida sus compromisos salariales con los desafíos que enfrentan otros clubes grandes. “A John Jairo Cifuentes le ofrecimos USD 10 mil, pero El Nacional llegó a ofrecer hasta USD 15 mil. Charles Vélez estaba por 6 mil aquí y se fue a El Nacional por el doble, pero allí sólo le pagaron dos meses”, relató Chango. Con tono firme, añadió que en Mushuc Runa todos saben que su salario está garantizado a fin de mes, reflejando los valores de responsabilidad y confianza que caracteriza al club ambateño.
Su denuncia apunta directamente a una de las mayores preocupaciones de la afición y del propio entorno mediático del fútbol local: “Hay clubes que ofrecen sueldos altos sin tener el presupuesto. Cuando no pagan, a los jugadores les quedan sólo promesas y, sin embargo, la LigaPro no aplica el reglamento.”
El llamado de atención de Chango no es menor si se considera la importancia de los trending keywords como ‘sueldos jugadores’, ‘puntos LigaPro’ y ‘fútbol ecuatoriano’. Él reclama que la falta de equidad puede “distorsionar la competencia”, un fenómeno que los hinchas rechazan tanto en los estadios como en las redes sociales. Como bien apunta Chango, la solución pasa por controles presupuestarios más estrictos y por hacer valer los reglamentos para que nadie juegue con ventaja, ni siquiera los grandes.
Al cerrar, recalcó: “Es imperativo que todos armemos nuestros equipos sobre presupuestos reales y que la LigaPro haga cumplir la normativa. Sólo así el fútbol ecuatoriano podrá ser justo y sostenible.” Así queda lanzada la pelota al debate nacional, donde los valores de honestidad y juego limpio se ponen, una vez más, a prueba bajo la mirada de toda una nación futbolera.
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