Mbappé rescata al Real Madrid y lo salva de un ridículo en la Copa del Rey

El Real Madrid sufrió más de lo esperado para avanzar a los octavos de final de la Copa del Rey tras imponerse 3-2 al Talavera, equipo de la Tercera División, en un duelo disputado el miércoles 17 de diciembre. Lo que había comenzado como un trámite para el conjunto blanco terminó convirtiéndose en una novela de emoción, con Kylian Mbappé como protagonista y Andriy Lunin como héroe en los minutos finales.
Desde el pitido inicial el Madrid intentó imponer su jerarquía: registró catorce remates antes de abrir el marcador y asumió el control territorial. El primer tanto llegó desde los once metros, luego de una mano de Marcos Moreno que el árbitro Guillermo Cuadra Fernández sancionó sin posibilidad de revisión por VAR. Mbappé convirtió la pena máxima y, apenas cinco minutos después, su centro provocó un autogol de Manuel Farrando que dejó el resultado 0-2 al cierre de la primera mitad.
Pese a la ventaja, la sensación de comodidad nunca apareció en el Bernabéu. Xabi Alonso, consciente del riesgo de sorpresas, alineó a sólo dos canteranos y reservó cargas de confianza en el banquillo: Rodrygo, Jude Bellingham y Tchouaméni entraron más tarde para intentar cerrar el partido.
El Talavera, lejos de rendirse, encontró vida en el segundo tiempo. Un despiste defensivo permitió a Nahuel Arroyo recortar al minuto 80 y devolver la tensión al encuentro. Cuando parecía que la clasificación quedaría sentenciada, Mbappé volvió a aparecer con un disparo desde fuera del área que se le escapó de las manos al arquero Jaime González, marcando el 1-3 en el minuto 88 y poniendo calma momentánea para los locales.
Pero la garra del conjunto de la tercera división no murmuró: Gonzalo Di Renzo acortó distancias en el 91' con un gol que volvió a encender al Bernabéu, y en el 93' Isaiah Navarro rozó la igualada. Fue entonces cuando Andriy Lunin, ya en tiempo añadido, realizó una intervención clave que salvó al Real Madrid y evitó la prórroga.
Al final, el equipo blanco terminó pidiendo la hora y celebrando una clasificación que dejó más preguntas que respuestas sobre su nivel defensivo ante un rival de categoría inferior. En lo individual, Mbappé sumó dos goles y se quedó a un tanto de igualar la marca de 59 goles en un año natural que Cristiano Ronaldo registró en 2013. El francés aún tendrá una oportunidad más para hacer historia: el próximo compromiso será frente al Sevilla en el Santiago Bernabéu, el último partido del año para el atacante.
¿Fue una lección de humildad para el Madrid o una advertencia sobre la necesidad de ajustes? Xabi Alonso tendrá trabajo para encajar las piezas: el equipo generó ocasiones pero careció de contundencia defensiva cuando el partido se apretó. Talavera, por su parte, demostró que en el fútbol no existen partidos ganados de antemano: con coraje y organización pudo llevar al Bernabéu al borde del desastre.
En resumen, salvación blanca gracias a la calidad individual de Mbappé y a un reflejo decisivo de Lunin. Una noche que pudo ser histórica por el halago al talento de la cantera, pero que terminó siendo un recordatorio de que la Copa del Rey siempre regala sorpresas.
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