
En una tarde cargada de emociones en el Stadium of Light, Sunderland logró darle la vuelta a la historia con una victoria 1-0 frente a su eterno rival Newcastle United, en un derbi del noreste inglés que volvió a disputarse en la Premier League tras casi una década, desde marzo de 2016. El único tanto del encuentro llegó desafortunadamente para los visitantes, cuando Nick Woltemade marcó en propia puerta al intentar despejar un centro, enviando el balón al fondo de su portería.
El ambiente en las gradas fue intenso desde el primer instante, con los seguidores de Sunderland recibiendo con pasión a sus rivales y a los jugadores de ambos bandos. La atmósfera en el estadio fue un símbolo de la rivalidad histórica que caracteriza a este duelo regional.
El defensor de Sunderland, Dan Ballard, expresó su satisfacción en declaraciones a Sky Sports, recordando la dolorosa derrota en la FA Cup del año anterior contra Newcastle y cómo esta victoria significaba una revancha para el equipo y los aficionados. "Era un partido muy esperado después de aquella amarga experiencia y nos hemos preparado con un equipo mucho más sólido. El compromiso y la entrega se notaron y merecimos esta victoria", afirmó.
Por su parte, el capitán Granit Xhaka destacó el valor de ganar un duelo tan significativo sin importar las circunstancias. "Los derbis se deben ganar a toda costa. Nuestra posición en la tabla refleja el respeto que hemos ganado a pulso y estamos trabajando para mantener este ritmo. Controlamos el balón en la primera mitad y, aunque el partido cambió tras el gol, supimos defender con inteligencia y merecimos los tres puntos", explicó.
Regis le Bris, entrenador de Sunderland, mostró orgullo por la madurez táctica del equipo y la respuesta de la afición. "Fue un partido especial para nuestra región y nuestro club. El equipo mostró concentración, paciencia y calidad en el manejo del partido. Ahora debemos enfocarnos en el próximo desafío ante Brighton", comentó.
Desde la perspectiva de Newcastle, el técnico Eddie Howe reconoció que no fue la mejor actuación de su plantel. "El esfuerzo nunca faltó, pero la calidad ofensiva estuvo ausente. El autogol fue desafortunado y nos golpeó en un momento delicado. Necesitamos mejorar para afrontar los próximos partidos", declaró, también mencionando la preocupación por la lesión de Dan Burn, quien fue trasladado al hospital para evaluar su estado.
Las reacciones de los aficionados en redes sociales mostraron una mezcla de euforia por parte de los hinchas de Sunderland, que celebraron con fervor el triunfo tras años de espera, y frustración entre los seguidores de Newcastle debido al bajo rendimiento de su equipo.
Este derbi no solo representa un clásico del fútbol inglés, sino un enfrentamiento cargado de historia, rivalidad y orgullo regional. Sunderland confirma con esta victoria su ambición en la Premier League, mientras Newcastle deberá trabajar para revertir la situación y recuperar la confianza de sus seguidores.
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